Saturday, December 28, 2013

Orar es aceptar, y esto no es pasividad


Lo correcto es experimentar la vida en todas sus manifestaciones como formando parte de una inteligencia única.

Es por esta razón que cuando el instrumento humano proyecta gratitud a la Entidad Universal, más allá de las circunstancias y condiciones, la vida se vuelve más valiosa, más importante. El sentimiento de gratitud unido al concepto mental de apreciación es expresado como un mensaje invisible en todas direcciones y en todos los tiempos.
Los aztecas dicen que uno de los mundos fue destruido porque las criaturas no rendían reverencia a sus Dioses, y los humanos fueron convertidos en monos.


La analogía es aquí muy fina. No es que los Dioses pretendan que los humanos los reverencien; lo que pretenden es que los humanos no pierdan de vista quiénes son en realidad, y se bastardeen, se rebajen de su condición superior. En este contexto particular, la gratitud hacia la Entidad Universal es propia de la naturaleza humana.


Cada aliento, cada palabra, cada toque, cada pensamiento, cada obra está centrada en expresar este sentido de gratitud por ser quiénes somos. Una gratitud de que el individuo es soberano y es apoyado por la Entidad Universal que se expresa a sí misma a través de todas las formas y manifestaciones de la inteligencia con el único objetivo de crear la realidad ideal para activar los Códigos de la Fuente del individuo y transformar al instrumento humano y a la entidad en un Integral Soberano.
Es esta forma específica de gratitud la que acelera la activación de los Códigos de la Fuente y su peculiar habilidad de integrar los distintos componentes del instrumento humano y la entidad, y transformarlos al estado de percepción y expresión del Integral Soberano.

La conexión entre el individuo y la Entidad Universal no es pasiva. No es resignada. El individuo reaccionara con todas sus posibilidades de acción a lo aparentemente negativo que llega a su vida.

Tiene que reaccionar.

Tiene que defenderse.

Pero el no ver mas allá en el tiempo es lo que lo sumerge en la desesperación, la desesperanza y el abandono. 
El dolor, el sufrimiento, no es malo cuando no es destructivo.

Sin embargo el sufrimiento puede conducir a la mente individual a negar a 'Dios', y a creer que sus designios son caóticos y caprichosos.
Pero no estamos en posesión del tiempo; solo percibimos por una diminuta rendija el presente. La Entidad Universal es eterna, entonces sabe hacia donde va y a qué apunta.

El mantener la fe y la confianza en los designios superiores atrae un estado natural de armonía. Esto no necesariamente significa que nos vamos a liberar de problemas y molestias, sino más bien significa una percepción de que hay un propósito integral en lo que la vida revela. 

En otras palabras, la armonía natural percibe que la experiencia de vida es importante en la medida que estás alineado con la Inteligencia Universal, y que tu realidad personal debe fluir desde este nivel hacia el Universo Multidimensional, a fin de crear paz interior y alegría permanente.


La gratitud es una faceta crítica del amor que abre al instrumento humano a reconocer la función de la Entidad Universal y redefine su propósito individual  como una extensión de apoyo de la Realidad Soberana, en vez de considerarla como la extensión caprichosa del destino, o la exigente reacción de un universo mecánico y separado. 
Establecer  una relación con la Entidad Universal mediante la emanación de gratitud también atrae una experiencia de vida que es transformadora. Una experiencia que está generosamente dedicada a descubrir los significados más profundos y el propósito más formativo de la vida.



No comments:

Post a Comment